Pieza 1Ni bien asoman los primeros nubarrones, el lamento por la falta de paraguas, piloto, botas..., protección contra lo que se decodifica como posible llovizna, chaparrón o tormenta. De mayor o menor intensidad, pero mal tiempo al fin y al cabo a juzgar por las percepciones prefijadas.
¿Y si hacemos el intento de mirar esas pompas de algodón que recortan siluetas en el paño celeste? Por más que muestren caras hostiles. Vengan de a muchas.
¿Por qué no? Después, es posible que muten a mensajes cifrados. Escanear el lenguaje para la nueva información, mientras el carozo del asunto muestra otro pliegue de su abanico del averno.
Estar en la escena. Elemental...
Pieza 2
Post "Es una boludez..."
Ciegos por el diezmo (Babasónicos)
Es hora de levantarse, querido! (Los Redó)
Pieza 3
La ricota siempre cayó pesada. Atomiza, encripta, disfraza.
Errar la huella es parte del camino del amateur. Para seguir en busca de la puerta que hay que abrir, todo buen aprendiz debe saber encontrar el momento de detenerse a descargar el peso sobrante: pretendidas certezas (como si hubiera que marchar convencidos de que una vez girado el picaporte, se abrirá...)
¿De ahí la pulsión de coleccionar talismanes?
La búsqueda de la estrella (Luis Alberto Spinetta)
Pieza 4
Momento de transición para Luis Alberto Spinetta. Sí, era posible ser rockero en la Argentina. ¿Y ahora qué pasa? Si consideramos a los objetivos como medios y no como fines, una vez conseguidos hay que dar un nuevo paso. De eso trata esa grabación registrada en 1970, obligada por compromisos contractuales con una discográfica empeñada en seguir ordeñando la ya seca teta de Almendra.
Ni cuenta te das (Luis Alberto Spinetta)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada