24 octubre 2006

De la nada

Como si sólo tuviera enfrente una pared blanca. Unico lugar al que mirar.
El flujo de palabras no pronuncia ni escribe aquello que debería. Claro que a esta altura del camino aquello que debería se difumina en siluetas sin contorno, se esconde tras nombres propios o el color de tus ojos, distrae con calambres a la altura de la boca del estomágo y así...
Parecido, por otra parte y sin ninguna originalidad, a cierto capítulo en que una mancha de tinta sale del papel y enloquece a la Pantera Rosa.

Sobre la palma de mi lengua
vive el himno de mi corazón
siento la alianza más perfecta
que injusticia a media vos
la vida es un libro útil
para aquel que puede comprender
tengo confianza en la balanza
que inclina mi parecer.


Baila
en esta furia social
niega
el ganso la enfermedad
harto
de una oratoria gaga
nunca
el panda va ser polar




Un pobre diablo yo sé que soy
que va a la vida con arrogancia
en fin. Y gracias a dios (¡Por dios!) no sigue nadie
con mis consejos.