28 septiembre 2007

Me olvidé de preguntar...


¿El amor no tiene edad? A propósito del muchacho de 24 años que contrajo matrimonio con una mujer de 82, en la ciudad de Santa Fe. Aunque no es el único ejemplo, viene a cuento para formular el interrogante. Claro que cualquier aspirante a desconfiado -o alguien que vivió no los suficientes desengaños- dispararía otras preguntas. Entre ellas:
¿A cuánto asciende la cuenta bancaria de la nona?
¿Cuánto tardó el pibe en hacerse nombrar heredero?
¿La abuelita insistirá para mantener relaciones sexuales?
Hasta ahí me da el hígado. Sabrán disculpar.
A propósito de malas digestiones. Elisa Carrió afirmó que si no gana las elecciones no volverá a postularse. ¿Ya no lo había dicho antes?
Está bien. Puede ser que me confunda con otros dirigentes que prometieron irse para no volver y a la primera de cambio aparecieron como si nada reclamando un lugar para su mano en la olla.
Ahora que todos somos Pumas y la sabemos lunga sobre rugby, ¿por qué no sintonizar un rato Radio 10? Uh! están haciendo un reportaje sobre el tema policial del día, la aparición sin vida de Francisco White, el productor rural que había sido secuestrado en la ciudad bonaerense de General Villegas.
Habla un amigo del difunto... pero esto ya lo escuché. Dice que el hecho de que conociera a la gente que está detenida, entre ellos una prostituta, por el caso lo llevó al "triste final".
Sí. Esto sí ya lo escuché. Es la típica opereta del factor argento desaparecedor: culpabilizar a la víctima.
Guarda que en unos días podemos estar ante un nuevo caso Norita Dalmaso. De paso, ¿sobre eso no se supo más nada, no?
La idea cuando comencé a bocetear este post era anotar la mayor cantidad de preguntas innecesarias (o "preguntontas", apelando a la envidiable capacidad neolingüística de Raúl Portal). Me corrí un toque.
Volviendo:
¿Por qué dicen que el perro es el mejor amigo del hombre?
¿Quién mal anda, mal acaba?
¿Todos los caminos conducen a Roma?
¿A qué hora comemos?




03 septiembre 2007

Orwell y el Gran Hermano que todo lo ve


Cuando en el viejo TV blanco y negro, el Super Agente 86 acompañaba los almuerzos apurados antes de ir a la escuela (sí, pertenezco a esa minoría que cursó sus estudios primarios y secundarios en el turno tarde), los gags insinuaban parte de lo absurdo del mundo del recontraespionaje.
En esa Argentina que intentaba salir de la peor de las pesadillas, en una tierra que la conoce lunga en eso de malos tragos, se decía que Los Servicios conocían todo sobre todos. Sonaba difícil de creer, no porque los dinosaurios de uniforme verde oliva y azul profundo no fueran capaces, si no por lo dificultoso que se me representaba la omnipresencia. Algo así, como una persona por cada persona para saber en qué anda, piensa, planea esa persona. Uf!

Años después, sin TV blanco y negro y mientras el MP3 engancha mágicamente a Bryan Ferry versionando Just Like de Dylan con Her de The Magic Numbers, leo un cable de la agencia EFE, responsable de la presencia de esos recuerdos que terminaron por impacientarme otra vez.
Dice que el MI5, servicio de inteligencia británico, negó un informe de Scotland Yard que sostenía que el escritor George Orwell era un comunista ortodoxo.
Parece joda, pero no lo es. El MI5 llegó a esa conclusión tras mantener vigilado al autor de Rebelión en la granja por más de veinte años. Y como no lo consideró un peligro para la seguridad nacional, el organismo de inteligencia no puso objeciones cuando se autorizó a Orwell a trabajar en 1943 como corresponsal del dominical Sunday Observer en el cuartel general aliado en el Norte de Africa.
El archivo del MI5 contiene un informe de la Sección Especial de Scotland Yard con fecha de enero de 1942 según el cual el escritor había sido visto con frecuencia en reuniones comunistas. Y añadía: "Se viste de modo bohemio tanto en la oficina como en sus horas de ocio".
Pese a esos motivos que para Scotland Yard eran más que suficientes, el MI5 no consideraba que Erich Blair -tal el nombre real de Orwell, por el que aparece siempre citado - fuera un comunista ortodoxo.
Un funcionario del contraespionaje se refería en sus notas a su escrito El León y el Unicornio y su contribución a un coloquio sobre La Traición de la Izquierda para señalar las divergencias de puntos de vista entre el escritor y el Partido Comunista.
Otro informe del servicio especial de espionaje fechado en 1929 señalaba a propósito del escritor: "Pasa tiempo leyendo periódicos, entre ellos L’ Humanité (el periódico del Partido Comunista francés), pero hasta ahora no le hemos visto mezclarse con comunistas en París".
Pero la lupa de la inteligencia, la contra y la recontrainteligencia británica no se agotó allí. Otra entrada posterior en el dossier sobre el escritor, fechada en 1942, describe a Orwell como "alguien que tiene algo de anarquista y está en contacto con elementos extremistas".
En fin. Un clarividente en eso del "Gran Hermano nos vigila".
Aunque la posmodernidad se encargó de silenciar también a esa voz. En este caso, convirtiendo a ese personaje característico del totalitarismo en un producto de TV (a todo color, estéreo y en directo las 24 hs) que tiene mucho de laboratorio experimental nazi.

(Insert para los interesados en leer algo más sobre Orwell y el socialismo)